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Redacción
El arranque de la temporada 2026 de Fórmula 1 no se presenta sencillo para Carlos Sainz ni para el equipo Williams. El piloto madrileño reconoce que están lejos de la posición que esperaban ocupar y admite que, al menos en las primeras carreras, deberán prestar especial atención a las Q1.
Con la mirada puesta en el Gran Premio de Australia, Sainz no oculta que el equipo llega con interrogantes tras un invierno complejo. Aun así, confía en que el trazado de Melbourne, conocido por su carácter imprevisible, pueda ofrecer oportunidades inesperadas.
Durante la rueda de prensa oficial previa al inicio del fin de semana, el español ha explicado que el nuevo reglamento técnico añade una capa extra de incertidumbre en un circuito especialmente exigente para la gestión energética.
"Muy desafiante. Primero de todo, creo que la nueva normativa probablemente se va a probar por primera vez en un circuito que es de los más complicados para ello, viendo lo sensible que es para la energía y por supuesto, nos vamos a encontrar una imagen muy diferente a la de Baréin", ha comentado Sainz en la rueda de prensa de la FIA previa al Gran Premio de Australia.
El piloto también se ha referido a la situación competitiva actual de la parrilla. Según su análisis, los equipos 'punteros' han dado un salto importante respecto al resto, dejando al grupo medio con una distancia mayor de lo habitual. En ese contexto, Williams deberá centrarse en recortar terreno poco a poco.
"En cuanto a nuestros retos como equipo, sabemos que no estamos donde queremos estar, los equipos de arriba son increíblemente rápidos, la zona media se ha quedado bastante atrás y ahora tenemos que ver cómo nosotros, como equipo de la zona media, podemos empezar a recuperar ese terreno. Si va a ser más desafiante este año, sí. En este inicio de año miraremos las Q1 más de cerca", ha añadido.
El propio Sainz recuerda que el Gran Premio de Australia ha demostrado en múltiples ocasiones su capacidad para alterar los pronósticos. El madrileño lo sabe bien: en 2024 consiguió una victoria memorable en Melbourne apenas dos semanas después de pasar por quirófano por una apendicitis. Por eso, aunque espera un fin de semana exigente, no descarta que pueda aparecer alguna oportunidad.
"Creo que está muy claro que no ha sido el invierno más fácil para nosotros, momentos muy desafiantes, pero tenemos toda la temporada por delante. Todos estamos motivados para intentar darle la vuelta a la situación. Dicho esto, creo que tenemos un fin de semana difícil, pero Melbourne siempre trae sorpresas y vamos a intentar aprovecharlas", ha señalado.
Uno de los grandes interrogantes dentro del equipo es comprender por qué el proyecto no ha arrancado con la solidez esperada. Williams apostó pronto por el coche de 2026, concentrando buena parte de sus recursos en ese desarrollo, pero el comienzo de la nueva etapa se presenta más cuesta arriba de lo previsto. La ausencia en los test de Barcelona y un rendimiento discreto en Baréin han alimentado las dudas.
Sainz, sin embargo, insiste en que el objetivo no debe centrarse únicamente en el punto de partida, sino en la capacidad de evolución que el equipo pueda mostrar a lo largo del campeonato.
"Es exactamente lo que estamos evaluando y debatiendo internamente para entender cómo ha sido un invierno tan desafiante para nosotros y después de haber puesto todos los huevos en la cesta para 2026, nos encontramos un poco en problemas. Analizándolo, intentando entenderlo y luego, para mí este año va a ser, no mucho cómo empezamos, sino cuánto potencial tenemos para mejorar desde la primera carrera. Creo que ahí es mi turno de liderar y como posible equipo, reaccionar tan rápido como sea", ha dicho Carlos Sainz para concluir.

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