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La velocidad del Mercedes se 'congela' en recta: ¿fallo de la telemetría o manipulación de la FOM?

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Redacción

El GP de China ha dejado ya algo más que vueltas rápidas. La retransmisión oficial también ha sido protagonista, pero por motivos menos deportivos: errores constantes en los datos de telemetría que aparecen en pantalla. Velocidades que desaparecen, datos que saltan, cifras incoherentes... y, en un momento particularmente llamativo, la velocidad punta del Mercedes que se queda 'congelada' en la cifra mostrada sobre el halo.


En un fin de semana donde las telemetrías han fallado en repetidas ocasiones, podría parecer simplemente otro error técnico. Sin embargo, el contexto en el que ocurre hace que muchos aficionados levanten la ceja.

Durante una de las pasadas en recta, la velocidad mostrada sobre el halo del Mercedes ha dejado de actualizarse. El coche ha continuado acelerando y luego ha frenado, pero la cifra ha permanecido fija durante varios segundos. En condiciones normales, esto podría atribuirse a un fallo puntual del sistema gráfico de la retransmisión.

Pero este Gran Premio de China está acumulando demasiadas anomalías visuales relacionadas con los datos de rendimiento. No se trata sólo de este caso aislado: a lo largo del día las telemetrías han presentado inconsistencias en varios coches, con velocidades máximas que desaparecen momentáneamente o datos que simplemente no aparecen. El problema es que esta situación llega en un momento especialmente delicado para la Fórmula 1.

El nuevo reglamento técnico de 2026 ha introducido una redistribución radical entre potencia térmica y eléctrica. Una de las consecuencias más debatidas es el fenómeno que ya se conoce en el paddock como 'superclipping': cuando el sistema híbrido agota su energía en plena recta, el coche pierde potencia eléctrica y la velocidad cae de forma abrupta incluso con el acelerador a fondo.

Es un efecto que rompe con la lógica visual de la Fórmula 1 moderna: el coche parece seguir acelerando, pero de repente deja de ganar velocidad –e incluso la pierde– en mitad de la recta. Este comportamiento ya generó comentarios incómodos durante el primer fin de semana del año.

En el pasado Gran Premio de Australia, el estreno del reglamento, varios aficionados detectaron algo curioso: hubo menos cámaras 'onboard' de lo habitual durante momentos clave en recta.

El ejemplo más comentado fue un vídeo del piloto argentino Franco Colapinto. En esa vuelta, el coche alcanzaba la mayor velocidad punta del fin de semana, pero la retransmisión omitía justo el momento en el que el monoplaza entraba en la fase de 'superclipping', cuando la potencia eléctrica desaparece y el coche deja de empujar con la misma intensidad.

El recorte resultaba llamativo: el vídeo mostraba la aceleración inicial... pero no el tramo final donde el efecto del reglamento se hace más evidente.

Con ese antecedente, los problemas de telemetría en China adquieren otra lectura. No hay pruebas de manipulación deliberada, pero la coincidencia es, cuanto menos, incómoda.

Cuando la cifra de velocidad se 'congela' sobre el halo de un Mercedes justo en recta, el espectador pierde precisamente el dato que permitiría comprobar si el coche está entrando en esa zona de 'superclipping'. Es decir, el momento exacto donde el reglamento 2026 muestra una de sus consecuencias más criticadas.

Si se tratase de un único fallo, sería anecdótico. Pero en un día lleno de errores gráficos, el resultado es que la retransmisión está mostrando menos información útil de la habitual en los momentos donde más interesaría verla.

LA RUEDA DE PRENSA DE CHINA, TAMBIÉN EN EL FOCO DE LA POLÉMICA

A todo esto se suma otro detalle ocurrido ayer. En el vídeo bajo demanda (VOD) de la rueda de prensa oficial, la parte en la que Max Verstappen criticaba el nuevo reglamento desapareció.

En realidad, hay un matiz importante: las preguntas de la prensa escrita suelen eliminarse del VOD oficial, algo que lleva ocurriendo desde hace tiempo. No es una práctica nueva.

Lo curioso es que este recorte haya coincidido con un momento donde varios protagonistas del campeonato –pilotos e ingenieros incluidos– han dejado claro que el reglamento 2026 no entusiasma precisamente dentro del paddock.


Nada de lo ocurrido constituye una prueba de censura o manipulación. Los sistemas gráficos de la Fórmula 1 son complejos y los errores técnicos existen. También es cierto que la edición de ruedas de prensa sigue criterios establecidos desde hace años.

Pero la percepción pública también importa, y cuando coinciden fallos masivos en las telemetrías, velocidades que se congelan en plena recta, 'onboard' que omiten momentos clave y críticas de pilotos que desaparecen del VOD, es inevitable que parte de los espectadores se pregunten si la retransmisión está protegiendo la narrativa del nuevo reglamento.

Probablemente la explicación sea mucho más simple: problemas técnicos y rutinas de edición habituales. Sin embargo, en un momento en el que el reglamento 2026 ya genera dudas entre equipos y pilotos, la Fórmula 1 debería ser especialmente cuidadosa con la transparencia de lo que muestra en pantalla.

Porque si algo ha demostrado este inicio de temporada es que, cuando faltan datos, las especulaciones llegan inevitablemente a toda velocidad.

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