-
Marcos Esteban
Tras tres carreras y cinco abandonos de espera, el equipo británico logra acabar la carrera con al menos un coche y lograr cumplir el plan que llevan planteando desde el principio del fin de semana. La imagen en casa de Honda, pese a esto, fue triste y frustrante.
Acabó el Gran Premio de Japón y acabó con sorpresa. No por la victoria de Antonelli, el podio de Piastri, o la séptima posición de Gasly. La mayor sorpresa en Suzuka fue que, por fin, un coche verde pudo acabar la carrera, el de Fernando Alonso. La triste situación en este principio de temporada ha hecho que esto haya sido un gran logro para el equipo, que no obstante acabó muy lejos del primer Cadillac y solo pudo ganar en pista a los pilotos retirados y a un Bottas que no llegó a la cola del coche de seguridad, completando una carrera absolutamente nefasta, como se imaginaba.
La fiabilidad, como dijo ayer Fernando, se ha comportado bien para el equipo durante todo el Gran Premio, y solo un problema en la presión del agua del coche de Lance Stroll pudo hacer abandonar al equipo, sin conocer cuánto de rendimiento han tenido que guardar para evitar la grandes vibraciones, que parece que han mejorado algo.
Además, Honda ha vuelto a quedar con una imagen desastrosa. Se ha recordado en varias ocasiones el famoso Gran Premio de Japón de 2015, donde Fernando, por radio, dejó uno de los mensajes más icónicos de la historia de la categoría, con el famoso "GP2 engine" que dejó a los japoneses en ridículo en casa. Esta vez se ha conseguido evitar este escándalo, pero aun así pudimos observar una estampa dramática en las últimas vueltas, donde la lucha por el podio entre Piastri, Leclerc y Russell tuvo un invitado especial.
Ese invitado fue Fernando Alonso, que estaba siendo doblado por los líderes, provocando a su vez una imagen igual de curiosa que de triste, dejando que un Aston Martín apareciera en la retransmisión, no como protagonista, sino como segundo plato, evindenciando la situación en la que se encuentra el equipo, y recordando que a inicios de 2024, hace apenas dos años, el asturiano peleó la sexta posición contra los propios Leclerc, Russell y Piastri a los que hoy ha tenido que dejar pasar.
Así acaba el Gran Premio de casa de Honda, donde la escudería británica ha podido cumplir el objetivo que se propuso desde principio de año, acabar una carrera. Sin embargo, el mensaje es claro, no hay nada que celebrar. El equipo tiene ahora un largo mes donde solucionar todos los problemas que han encontrado en este inicio de temporada, para poder solucionar las vibraciones y poner el coche al 100% sin tener que preocuparse, poseer piezas de repuesto para no tener que pensar tanto en la fiabilidad durante el fin de semana y arreglar problemas del coche, como el de Stroll hoy, que van surgiendo a medida que pasan las carreras. A partir de ahí, habrá que encontrar rendimiento, pero eso ya, ahora mismo, es otra historia para el equipo Aston Martin.

Comentarios
Publicar un comentario