Ir al contenido principal

Aston Martin, de test en Australia: ¿para qué han usado la carrera?

 -


Marcos Esteban

El equipo británico corrobora los rumores de las últimas semanas y se marcha de Melbourne con 64 vueltas completadas en carrera.


Fin de semana desolador para Aston Martin. La crónica de una muerte anunciada. La pretemporada comenzó con el dramático arranque del equipo, con problemas con las vibraciones, la fiabilidad, las baterías... Y sucumbió cuando el coche de Fernando Alonso se paró el quinto día, que después confirmaría la mayor de las dificultades, no había repuestos. El aspecto de la falta de repuestos encendió las alarmas en la escudería. Si una batería más se rompía, no podrían rodar más hasta que llegaran más piezas desde la fábrica de Honda, y eso tardaría un tiempo.

Así, no rodaron casi nada el último día de test, y llegaron a Australia con la rumorología de que no acabarían la carrera, en primer lugar, por precaución. Así, 3 vueltas dio el equipo en Libres 1, con Lance Stroll; consiguieron rodar con los dos coches en Libres 2, muy despacio, con mucha precaución; y solo pudieron rodar con Fernando Alonso en Libres 3 y en clasificación, con un Stroll que no pudo completar ni una vuelta el sábado.

Tras pasar el 107%, que lamentablemente era el objetivo, aunque los fallos de los demás provocaron una pequeña lucha por entrar en Q2, el equipo de Silverstone se preparaba para la carrera con una creencia clara: no la iban a acabar.

Así, comenzó el Gran Premio de Australia para Aston Martin, y como siempre, hasta en los momentos más duros, Fernando Alonso nos dejó uno de esos momentos donde nos lamentamos tanto de que tenga que correr con este tipo de coches. Una salida 'mágica' del asturiano colocaría al coche verde en décima posición. Sin embargo, el sueño -desgraciadamente- de los puntos duró poco, y el español caería rápidamente posiciones hasta encontrarse solo por delante de los Cadillac. Por su parte, Stroll, del que se llegó a decir que no saldría ni a la carrera, estaba en última posición, por detrás del equipo estadounidense. 

No obstante, como vaticinaba el equipo y el entorno de la competición, ninguno de los dos coches iba a acabar la carrera. Fernando Alonso se metería a boxes en la vuelta 14, tras que el equipo "detectara una anomalía", lo que ayer explicó el español que les haría retirar el coche. La escudería solucionó el primer problema, y volvieron a salir unas vueltas después para seguir probando, pero solo pudieron dar 7 vueltas más antes de detectar un nuevo problema, y Alonso se acabaría retirando definitivamente. Por otra parte, Lance Stroll conseguiría hacer el stint más largo de Aston Martin en toda la temporada, con 37 vueltas seguidas hasta tener que retirar el coche. El canadiense volvería a salir, como Alonso, pero acabaría retirando el coche definitivamente en la vuelta 43, finalizando así el Gran Premio de Australia para la escudería.

Con esto, acaba una primera carrera para olvidar del equipo, pero lo que viene no promete mejorar... La falta de repuestos les deja en la misma situación para el Gran Premio de China de la semana que viene. Fernando Alonso, tras la carrera, afirmaba que en el Gran Premio de Japón llegarán más baterías de respuesto y mejoras de la fábrica de Honda, lo que puede encender una pequeña luz en mitad del túnel. El túnel en el que Aston Martin entró, y del que parece que no encontrarán la salida pronto.

Comentarios