El italiano se ha llevado la victoria en una carrera marcada por los abandonos, las luchas con la gestión de energía y el característico dominio de Mercedes en este inicio de temporada, con otro 'doblete' para las flechas plateadas.
Arrancaba la segunda carrera de la temporada en el circuito de Shanghái. Kimi Antonelli era el piloto más joven de la historia en defender una Pole delante del líder del Mundial George Russell, y, como viene siendo habitual, los 22 coches no saldrían de la parrilla de salida, aunque esta vez serían cuatro monoplazas los que no arrancarían la carrera. Alex Albon, por un problema hidráulico, Gabriel Bortoleto y, sorpresivamente, los dos McLaren, no tomarían la salida, con un Piastri que todavia no ha empezado una carrera larga, y un hueco en la tercera línea de la parrilla. En cuanto a los neumáticos, había una gran mezcla de estrategias entre el medio y el duro, aunque los Red Bull arriesgarían y apostarían por el neumático blando.
Con todo esto, comenzaría el Gran Premio de China, y como de normal, los dos Ferrari saldrían como cohetes, y Lewis Hamilton se puso primero en la salida, seguido de Antonelli, con Leclerc adelantando a Russell en la tercera posición. Mientras tanto, por la zona media y la zona baja reinaba el caos, con un Verstappen que volvió a quedarse parado en la salida, un trompo de Hadjar en una batalla con Bearman, que también perdió posiciones, y otra gran salida de los españoles, que se colocaron peleando por los puntos, ganando muchos puestos. Mientras tanto, hubo un toque entre los Cadillac en la segunda curva que acabó con Checo trompeado.
Tras la salida tan caótica y descontrolada, se empezó a calmar la situación. Los Mercedes adelantarían con facilidad a los Ferrari, mostrando su ritmo y colocándose ya primero y segundo delante de los Ferrari. Tras la gran salida, los españoles volvieron a su hábitat natural, con Fernando que sería adelantado hasta por Bottas en el Cadillac, y Carlos que volvería a la decimotercera posición tras ser adelantado por Verstappen, en modo remontada, Bearman y Hulkenberg.
En cuanto a las estrategias, Verstappen, con el blando, junto a Lawson y Sainz entraron a boxes en la vuelta 10, mostrando la gran degradación del circuito, que ya venía de que el medio duró sufriendo el Sprint. Justo en ese momento, Lance Stroll se detuvo en la curva 1, y salió un coche de seguridad que cambió la estrategia de muchos pilotos, con todos los monoplazas entrando a boxes para colocar el neumático duro, sin tener muy claro que llegara al final, excepto Colapinto y Ocon, que se colocaron detrás de Antonelli en segunda y tercera posición; y Lindblad, Hulkenberg y Alonso, que se colocarían en sexta, séptima, octava y undecima posición respectivamente.
Seguidamente, se relanzaría la carrera y los Ferrari aprovecharían la situación caótica con los coches más lentos para adelantar a Russell, colocándose en segunda y tercera posición para perseguir a Antonelli, mientras en la zona media continuaban las luchas y los adelantamientos, con batallas duras entre Alpine y Haas delante de Verstappen. Bearman y Verstappen ganarían en esos duelos. A partir de ahí, comenzaría una batalla brutal entre los dos Ferrari con Russell justo detrás, adelantándose en zonas muy complicadas del circuito como el segundo sector, y tras la lucha fraticida Russell pasaría a ambos, colocándose segundo, mientras que Antonelli sacaría una distancia contundente.
En la vuelta 30 arrancarían las paradas en boxes de los de neumático duro, lo que provocaría otro incidente, ya que Ocon se encontraría a Colapinto saliendo de boxes y arriesgaría por el interior del argentino, acabando en un toque que hizo a ambos trompear y perder muchas posiciones. También en este momento de la carrera se confirmaría la tragedia de Aston Martin, ya que Fernando Alonso, tras la parada, comenzó de sentir vibraciones fuertes que le hicieron abandonar, acabando la carrera de la escudería de Silverstone en China, con ningún coche verde acabando la carrera, como ya ocurrió en Australia.
Y volvería la lucha fraticida en Ferrari. Hamilton adelantó a Leclerc tras un error del monegasco en la frenada fuerte de la recta larga, y la batalla continuaría en las siguientes vueltas, con el británico manteniéndose en el podio tras los adelantamientos por la gestión general energía. Y a 10 vueltas para el final, se confirmó otro drama, el del equipo Red Bull, con al abandono de Max Verstappen, en un inicio muy complicado para el tetracampeón del mundo en un coche con un ritmo muy por debajo del de los líderes y poco fiable, con el segundo abandono de la escudería tras el de Hadjar en Australia.
Tendríamos unas últimas vueltas descafeinadas en Shanghái, y solo un pequeño susto de Antonelli en la frenada tras la recta larga pudo hacer peligrar la victoria del italiano, que solo tuvo que llevar el Mercedes a meta para convertirse en el segundo piloto más joven de la historia en ganar en la Fórmula 1, con su compañero de equipo George Russell segundo y Lewis Hamilton con su Ferrari tercero, delante de Charles Leclerc tras una lucha entre compañeros durante todo el fin de semana. Las posiciones de puntos las completarían Bearman, revelación en la zona media, Gasly, Lawson, Hadjar, Carlos Sainz, con un fin de semana absolutamente meritorio con un Williams que no podía pasar de Q1, y que se tuvo que defender en las últimas vueltas de Colapinto, que cerró el Top 10.
Así, finaliza el Gran Premio de China, primer fin de semana Sprint de la temporada, con la victoria de un italiano 20 años después de que lo hiciera Fisichella en 2006, otro 'doblete' para Mercedes que los coloca con contundencia en la primera posición del Mundial de constructores, un Ferrari que sorprende en las salidas y en las luchas cuerpo a cuerpo pero sigue estando muy lejos de los de Brackley y un nuevo reglamento que nos da carreras "entretenidas", pero que seguirá dando que hablar, debatiéndose entre esencia y novedad, en el comienzo de la temporada 2026 de Fórmula 1.

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