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Hamilton vuelve a lo más alto de forma inesperada en el Gran Premio de Barcelona-Cataluña







María Millán

Lewis Hamilton volvió a saborear la victoria casi dos años después de su último triunfo en Fórmula 1. El británico se impuso en el Gran Premio de Barcelona-Cataluña 2026 en una carrera marcada por la estrategia, los abandonos y la aparición de un coche de seguridad virtual que terminó siendo decisivo. Cuando parecía que la lucha por la victoria se decidiría entre varios pilotos, una serie de circunstancias favorecieron al siete veces campeón del mundo, que supo gestionar la carrera para regresar a lo más alto del podio.


La carrera del Gran Premio de Barcelona-Cataluña comenzó de forma tranquila, sin incidentes durante las primeras vueltas, aunque sí dejó algunos adelantamientos destacados, como el de Carlos Sainz, que pasó de la 16.ª a la 12.ª posición en apenas una vuelta. Por el contrario, Isack Hadjar perdió varias posiciones y cayó hasta la 14.ª plaza.

Ya en la tercera vuelta, la FIA comunicó que tanto Nico Hülkenberg como Arvid Lindblad serían investigados por abandonar la pista y obtener ventaja, aunque finalmente ninguno de los dos recibió sanción. Además, el organismo anunció que investigaría a Alex Albon y a Carlos Sainz por un posible fallo en el procedimiento de salida, una revisión que quedaba aplazada hasta después de la carrera.

La prueba transcurría con normalidad hasta que, en la sexta vuelta, Aston Martin informó a Lance Stroll de que debía pasar por boxes debido a un problema en la caja de cambios. Sin embargo, la avería terminó provocando el abandono del piloto canadiense.

Cabe destacar que casi la mitad de la parrilla había optado por el neumático blanco como compuesto de salida. A partir de la vuelta 13, pilotos como Hamilton, Colapinto, Hülkenberg, Antonelli, Russell o Norris realizaron su primera parada para montar neumáticos duros, aun sabiendo que tendrían que volver a pasar por boxes más adelante. Unas vueltas después, el resto de los pilotos completó también su primera parada, incluidos aquellos que habían comenzado con el compuesto medio, dejando a toda la parrilla equipada con neumáticos duros.

El segundo abandono del Gran Premio llegó en la vuelta 17, cuando Valtteri Bottas se vio obligado a retirarse.

La carrera continuó sin grandes sobresaltos ni adelantamientos destacados, aunque Andrea Kimi Antonelli comenzó a acercarse peligrosamente a Hamilton, situándose a menos de un segundo del británico. Ante esta situación, Ferrari decidió llamar a Hamilton a boxes para realizar una segunda parada y montar neumáticos medios. En ese momento, el británico era, junto a Max Verstappen, el único piloto que rodaba con ese compuesto.

Esta situación permitió a Antonelli escalar hasta la segunda posición e iniciar una intensa lucha entre los Mercedes por el liderato. Durante varias vueltas, el piloto italiano se mostró muy agresivo y enseñó el coche constantemente a su compañero. Finalmente, su ingeniero de pista le pidió que evitara perder tiempo en esa batalla, ya que George Russell no tardaría en detenerse. Apenas una vuelta después, la previsión se cumplió. Antonelli heredó el liderato de manera momentánea, aunque posteriormente Mercedes decidió realizar también su parada.

Mientras tanto, la mayoría de la parrilla volvió a pasar por boxes para montar un nuevo juego de neumáticos duros, esta vez con la intención de llegar hasta el final de la carrera.

En la vuelta 40 llegó el momento que ningún aficionado español quería ver. Fernando Alonso sufrió un accidente provocado por un fallo en la batería de su monoplaza, lo que le dejó sin opciones de terminar el Gran Premio de casa. La acción provocó una bandera amarilla y, poco después, la salida de un Virtual Safety Car (VSC), una circunstancia que benefició especialmente a Hamilton, que lideraba la carrera en ese momento. Tanto él como Russell aprovecharon para detenerse, y cuando la neutralización terminó, ambos conservaron sus respectivas posiciones.

El tramo final de la carrera se desarrolló con relativa calma, aunque con Russell presionando a Hamilton en la lucha por la victoria y con Antonelli intentando superar a su compañero para alcanzar la segunda posición. Por detrás, Lando Norris, cuarto clasificado, se acercaba progresivamente al piloto italiano con el objetivo de entrar en el podio. Además, McLaren informó al británico de que consideraban que Antonelli había excedido en varias ocasiones los límites de pista, recordándole que ya había recibido una bandera blanca y negra por este motivo.

A falta de cinco vueltas para el final del Gran Premio de Barcelona, llegó el esperado adelantamiento de Antonelli sobre Russell, lo que permitió al italiano situarse en segunda posición, aunque a 17 segundos de Hamilton. Cuando parecía que todo estaba decidido, la carrera volvió a agitarse con la aparición de un nuevo VSC provocado por un incidente de Antonelli, cuyo monoplaza presentaba daños en el alerón delantero. Instantes después, Charles Leclerc también se vio obligado a pasar por boxes debido a una avería en la dirección asistida, prolongando la mala fortuna que arrastraba desde el Gran Premio de Mónaco.

Finalmente, Lewis Hamilton se proclamó campeón del Gran Premio de Barcelona-Cataluña, poniendo fin a una sequía de casi dos años sin victorias. George Russell cruzó la meta en segunda posición, mientras que Lando Norris completó el podio, logrando su primer resultado entre los tres primeros de la temporada a pesar de llegar a Barcelona como vigente campeón del mundo.

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