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Redacción, Marcos Esteban
El equipo británico, tras los graves problemas que ya tuvo en la pretemporada, ha arrancado el Gran Premio de Australia manteniendo las grandes dificultades en vibraciones, fiabilidad, repuestos y rendimiento que les llevan lastrando durante el comienzo del nuevo reglamento.
Aston Martin, tras el desastre en los test de Baréin, llegaba a los entrenamientos libres de Australia con grandes incógnitas sobre cómo iban a poder afrontar el fin de semana. Los rumores de que irían a Australia a pasar el 107%, dar unas vueltas en carrera y retirarse no hacían más que crecer en el entorno de la categoría, aunque desde el equipo también se admitía que Honda había traído piezas para solventar de alguna manera el problema que más está afectando al coche, el de las vibraciones.
Así, el equipo británico llegaba a los Libres 1, y no ha empezado el día como les hubiese gustado... aunque quizá sí como esperaban. Un "sospechoso" problema en la unidad de potencia Honda del coche de Fernando Alonso mo permitió al astuariano poder tomar parte en la primera sesión de entrenamientos libres. Lance Stroll, que sí lo hizo, sólo dio dos vueltas. ¿Por qué? De nuevo, por un fallo en el motor.
Tras los Libres 1, con la gran decepción que había supuesto observar que poco o nada había cambiado en el estado del equipo, llegó el turno de las declaraciones de Adrian Newey, jefe de equipo de la escudería. El ingeniero británico comentó que el motivo principal por el que no salieron en la primera sesión es por la falta de repuestos de baterías del motor Honda, que viene de los problemas que sufrieron en los test. Básicamente, Newey admitió que solo habían llevado dos baterías a Australia, y que las dos estaban colocadas en ambos monoplazas, por lo que una rotura de batería significaría el fin del Gran Premio para el piloto afectado.
Además, el recién llegado al equipo aceptó la difícil situación con las vibraciones y la fiabilidad del coche, señalando a Honda: "No será una solución rápida, ya que implica proyectos fundamentales de equilibrio y amortiguación que deberán llevar a cabo".
Con esto, llegábamos a los Libres 2, que han sido una sesión muy distinta para Aston Martin. Los de Silverstone han podido acumular 31 vueltas entre ambos monoplazas. 18 de Fernando Alonso y 13 de Lance Stroll. Si bien el mejor tiempo registrado por uno de los coches verdes ha sido 4,9 segundos más lentos que el crono de Oscar Piastri, las vibraciones en la unidad de potencia, según Honda, parecen estar mejorando. Aun así, el rendimiento es francamente 'pobre', pues en los giros con el neumático blando que han dado no han podido bajar del 1'24''.
ANÁLISIS Y REFLEXIONES
El panorama que se plantea en el equipo Aston Martin de cara al resto del fin de semana no es demasiado halagüeño... todo lo contrario, más bien. Los problemas de vibraciones han afectado seriamente a las baterías, en tanto que sólo les quedan dos unidades restantes, como admitió Newey.
Aquí es donde entra en juego el factor estrategia. ¿Qué le merece más la pena a Aston Martin, cuidar su material para poder terminar la carrera o arriesgarse a intentar sacar rendimiento? Ninguna de las dos alternativas parece tener garantías de éxito. Por un lado, la fiabilidad depende de un hilo; por otro, el potencial del AMR26 no es suficiente como para no ser último equipo. Quedarse fuera del 107% es una posibilidad. De hecho, con los tiempos que han marcado en los entrenamientos libres, no habrían entrado.
Con una hora más de prácticas por delante y unos problemas que parecen mejorar poco a poco, Aston Martin no pierde la esperanza en poder tener un fin de semana normal en el Gran Premio de Australia. No obstante, será un desafío para ellos ver la bandera a cuadros el domingo... ¡y mucho mayor hacerlo en una posición decente!

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