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Bruno Chicote
La Federación Internacional del Automóvil ha introducido un cambio de última hora en el reglamento técnico de la Fórmula 1 de cara al Gran Premio de Japón, con el objetivo de reducir la gestión de energía durante la clasificación y devolver protagonismo al rendimiento puro de los pilotos.
La decisión llega tras varias reuniones entre la FIA, los 11
equipos y los fabricantes de unidades de potencia, Mercedes, Ferrari, Ford,
Audi y Honda, tras las quejas de los pilotos en las dos primeras citas de la
temporada.
El cambio principal consiste en la reducción del límite máximo
de energía que los pilotos pueden regenerar durante la clasificación: pasa de 9
a 8 megajulios en el circuito de Suzuka. Según la FIA, esta medida busca “mantener
el equilibrio entre la gestión energética y el rendimiento del piloto”.
En la práctica, esto implica que los pilotos tendrán que
recuperar menos energía por vuelta, lo que reducirá el tiempo en el que deben emplear
el ‘lift and coast’, es decir, levantar el pie del acelerador. Además, también disminuirá
el uso del controvertido ‘superclipping’.
El ‘superclipping’ se ha convertido en uno de los puntos más
criticados del inicio de temporada. Esta técnica permite a los pilotos seguir a
fondo en recta mientras el sistema eléctrico recupera energía, pero a costa de
perder velocidad antes incluso de llegar a la frenada, generando sensaciones
poco habituales y naturales.
Las simulaciones más recientes de la FIA alertaron de que en
Suzuka los pilotos podrían pasar hasta 10 segundos por vuelta en esta
situación. Con el nuevo límite de 8 MJ, esa cifra se reducirá aproximadamente a
seis segundos, mitigando el problema. La nueva restricción se aplicará exclusivamente
en clasificación, mientras que en los libres y en carrera se mantendrá el máximo
de 9 MJ.
Casos como los vistos en Albert Park, especialmente en las
curvas 9 y 10, evidenciaron el impacto negativo: incluso en vueltas rápidas,
los pilotos perdían velocidad de forma anticipada, restándole desafío a sectores
clave del circuito.
Aunque tras el Gran Premio de China equipos y FIA coincidieron en que las carreras están siendo suficientemente entretenidas, la clasificación sigue generando debate. En el paddock hay consenso en que una vuelta lanzada debe ser “a fondo”, centrada en exprimir el coche al máximo, y no verse condicionada por la gestión de batería. Pilotos como Charles Leclerc o Oscar Piastri han señalado que el sistema actual incluso penaliza a quienes intentan asumir riesgos, al obligarles a gestionar energía en momentos clave.
Este ajuste es, por ahora, una solución temporal. La FIA había
planteado inicialmente no introducir cambios antes de Japón y analizar los
datos hasta Miami, pero las últimas simulaciones han precipitado la
intervención.
El contexto es el nuevo reglamento técnico de 2026, donde la
electrificación ha ganado peso hasta alcanzar un reparto cercano al 50-50 entre
motor térmico y eléctrico. Esto ha convertido la gestión de energía en un factor
determinante, pero polémico.
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